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HISTORIA DEL TEATRO
La Comedia dell'Arte
Teatro Dionisio
JERZY GROTOWSKI
Técnicas originales del actor


BERTOLT BRECHT
El Teatro Épico


FRANCISCO NIEVA
Sobre "Manuscrito encontrado en Zaragoza"


TADEUSZ KANTOR
Una actitud, una evolución


EUGENIO BARBA
Apuntes sobre la dramaturgia


CONCEPTO ESPACIO ESCÉNICO
Lo común en Adolphe Appia y Gordon Craig


JUAN CARLOS GARCÍA
Director de Lanònima Imperial

PETER BROOK
El teatro sagrado. Fragmentos

HEINER MÜLLER
Sobre Máquina Hamlet

GORDON GRAIG
Nacimiento del ámbito contemporáneo


MIJAIL BULGAKOV
"Stalin al aparato"

DIONISIO, entre los griegos, era el dios de la vegetación y de la vendimia, en cuyo honor se celebraban demostraciones festivas, manifestaciones que posteriormente constituirían la base de la danza y del teatro.
La imagen del dios se paseaba por las avenidas y era seguida por gente joven que representaban a los sátiros, los compañeros de Dionisio. Ante el altar, acompañados de flautas, entonaban un cántico llamado ditirambo o coro trágico, seguramente porque los cantores se disfrazaban de sátiros (tragos, en griego, significa macho cabrío). Luego, se añadió un hombre con máscara, representante del dios. Éste, subido en un tablado, dialogaba con los sátiros. De este modo, la danza y el diálogo entre el actor y el coro, se convertirían en una representación "teatral".

Muy pronto se organizaron escenas de la vida de Dionisio. Como también se exponían las aventuras de otros dioses, los miembros del coro ya no se presentaban disfrazados de sátiros. Entonces intervino en la puesta en escena Esquilo (llamado el padre de la tragedia). Añadió otro actor y el diálogo entre ellos pasó a ser lo más importante; la participación del coro se redujo a un intermedio.
A esta estructuración se la denominó tragedia.

La comedia tiene también su origen en las celebraciones que se realizaban después de la vendimia, donde se celebraban grandes fiestas. Se bailaba, se reía, se lanzaban injurias, se hacían burlas de los espectadores. Esta forma de diversión era el cosmos y fue lo que originó el coro cómico (de comos). El coro permanecía en segundo plano, mientras en el tablado estaban los actores. Así, se creó la comedia, cuyos asuntos se referían a la vida diaria.

La tragedia y la comedia, al principio, se representaban en tablados que se desarmaban al terminar la función. Más tarde, en las laderas de las colinas, se construyeron edificios especiales, disponiendo los asientos en forma semicircular. A esta estructura se la denominó teatro, que en griego significa espectáculo. El número de actores, nunca llegó a ser más de cuatro. El coro de la tragedia lo integraban 50 personas y 25 el coro de la comedia.
Un ciudadano rico, al que se llamaba corega, sufragaba los gastos, reunía en su casa al coro, a los actores y a los músicos, y pagaba a un profesor encargado de enseñar y ensayar los papeles de los actores. El espectáculo comenzaba por la mañana y seguía hasta la puesta del sol. Los espectadores ocupaban sus lugares, agrupados por tribus e incluso llegaban a sumar en ocasiones varios miles. Se sentaban en graderías escalonadas, formando un hemiciclo alrededor de la orchestra. Los que no podían pagar la pequeña cuota de entrada, percibían del Estado la ayuda necesaria a través de dos óbolos (el precio de la entrada) para que también pudieran asistir.

El coro ingresaba por filas, encabezados por su director, llamado corifeo; en el estrado, a metro y medio de altura, aparecían los actores con máscaras y la función se iniciaba a los acordes de la lira y la flauta para que el coro ejecutara los movimientos de danzas alrededor del altar. Los jueces, nombrados a la suerte, decidían qué grupo de actores había ganado el premio, consistente en un trípode en él se inscribían los nombres del corega, de su tribu, del autor de la obra y del primer actor. El corega recogía el trípode, señal de su victoria, y se consagraba a Dionisio.

No había actrices y los papeles femeninos eran desempeñados por hombres. Los actores trabajaban en un escenario, que era una especie de plataforma cerrada por detrás por un muro. Vestidos con ropas suntuosas en las tragedias y vulgares para las comedias, los actores se ponían una máscara con rasgos exagerados con lo cual la voz adquiría mayor sonoridad.
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